Aunque no somos miles, mi percepción es que Instagram está lleno de gente muerta de pena porque se termina Insta and Roll. El primer curso de Susana Torralbo para tener una cuenta redonda.

Más allá del contenido, de lo completo del mismo y de la sensación de que la pobre debió morir entre tutoriales, fotos, vídeos y ejercicios. Hago balance de las 5 cosas que he aprendido con ella.

 

1. La paleta de colores puede cambiarte la vida y el feed de paso 

Sí, todos de forma inconsciente tendemos a elegir ciertos colores, estilo y luz en las fotos que nos gustan. Esto aporta conexión y crea armonía. Teniendo en cuenta estos parámetros y la rueda de color, los flat lay mejoran notablemente.

Echa un vistazo a tu Pinterest y mira algunas de las carpetas que has creado, seguro que encuentras patrones más que definidos. Yo investigue y, al final torcí el cuello, mire mi sofá hasta arriba de cojines rosas y pensé… ¿Tampoco era tan complicado?

2. Sirve de muy poco quejarse del algoritmo… 

Hace tres años, en lugar de tener una cuenta privada donde ponía fotos del pollo con papilla hasta las orejas, podía haberme lanzado a algo más profesional y ahora no pelear cada seguidor, ¡pues sí pero no lo hice y no pasa nada!

No puedo coger a la Esther de 2015 y decirle que es idiota, así que solo me queda intentar hacer las cosas lo mejor posible e ir pasito a pasito. ¡El contenido es lo único que puede salvarte de la indiferencia de Mark Zuckerberg! 

3. ¡Nada de ser chapuzas! 

No vale estar en el sofá con un ojo en la televisión y hacer una foto rápido. Mejor esperar, planificar y fijarnos un objetivo realista sobre nuestro ritmo de publicación. 

Yo hago las fotos los fines de semana (reviso en calendario si hay algún día especial). De este modo, aprovecho el sol de la mañana y el móvil del amore que es mejor que el mío.

Una foto con y sin edición (ten en cuenta que soy pésima editando)

El domingo las edito, hago textos y las dejo listas para ir publicando a lo largo de la semana. Así ahorro en prisas, estrés y evito la chapuza. 

4. Antes de pensar en crecer, piensa en mejorar

Hace unos meses llegue a la cuenta de Susana Torralbo y claro lo normal es quedarse. Semejante chute de color, buen rollo y humor no suele abundar en Instagram.

Después del curso solo puedo decir que he admirado su forma de entregarse, su generosidad y cómo explica cada detalle. Ella cuenta que tardo 9 meses en hacer el curso completo, pocos profesionales existen con ese nivel de compromiso.

5. ¡Nunca pares de aprender!

Dejo para el final, lo que a nivel personal ha sido más relevante. ¡Me gusta aprender! Que tampoco estoy descubriendo la gravedad, pero hacia algunos años que lo había olvidado.

Demasiado tiempo en un mismo y la rutina me habían convertido en una persona acomodada y con cierta soberbia al pensar que mi experiencia en Internet me avalaba para todo. Ahora estoy cerrando Insta&Roll, me he enganchado a los podcast sobre marketing y dando vueltas al siguiente curso. ¡Me siento mucho mejor y más enfocada!

Si alguien está leyendo esto y no tiene claro si apuntarse, ¡mi recomendación es que corras a su web e intentes entrar en la siguiente edición!