Orden, orden y más orden… Son las palabras mágicas en el mundo de la decoración desde hace algunos meses (ya casi años). El fenómeno Marie Kondo transformo el concepto del orden y de la decoración. Las redes sociales se han llenado de cajones con doblado vertical, armarios cápsulas y cocinas ordenadas hasta el delirio.




A mí siempre me ha gustado el orden y me agobian los espacios con muchas cosas. Por ejemplo, el simple hecho de tener la nevera sin imanes me relaja o no soy capaz de abrir un champú hasta que termino el otro, por no ver tantos botes en el armario. 

Así que lejos de pedirte que te despidas de tus cosas o que conviertas el orden en un mantra obsesivo, voy a deciros algunas cosas que funcionan en mi casa, que contando que vivo con dos pollitos no está nada mal 🙂



1. ¡Hacer la cama y no dejar nada por el medio! Parece obvio pero si nos levantamos cinco minutos antes, hacemos la cama y recogemos la ropa de los enanos o algún trasto que haya por el medio, cuando llegues de trabajar no estarás en medio del desastre. 



Aún recuerdo en mi época de adolescente cuando declare la guerra a hacer la cama, con la firma idea de que total si la iba a deshacer al rato. Mentalidad absurda, una cama produce paz. 

2. La regla de los 5 minutos antes de irte a la cama, en este sentido la llevo en práctica en el salón. Antes de irme a la cama doblamos mantas, colocamos cojines y recogemos. Al día siguiente te levantas y todo está en orden.



3. Cajas y cestas en todas las estancias y por todos los sitios, a la hora de recoger son muy rápidas y fáciles de guardar todo lo que vamos encontrando. Al abrirla sale el diógenes que llevas dentro, pero a simple vista el orden reina en tu hogar. 

Por ejemplo, yo en la habitación tengo una para los cargadores, las típicas monedas que llevas en el bolsillo y tonterías varias como los juguetes de los huevos kinder que tienden a multiplicarse hasta el infinito.



4. Educar a los pollitos en que recoger mola y, sino mola, pues mala suerte porque vas a recoger igualmente. La verdad es que yo tengo suerte y la mayor es súper ordenada y ella misma guarda sus juguetes en cajas y bolsas (uso las bolsas de tela de zara de los bolsos y zapatos, que me parecen un filón). 

El pequeño tiene pinta de abrazar el caós intensamente, aunque de momento consigo que lance los peluches a un cesto grande y se auto aplaude.



5. Por último, el recibidor me parece la clave del orden de cualquier casa. Si conseguimos llegar descalzarnos, dejar los abrigos y los bolsos colocados, el número de trastos desciende considerablemente. 

¿Qué os han parecido estos consejos? Como veis no he descubierto nada nuevo pero si los lleváis a la práctica algo puede ayudar. ¿Sois ordenadas o os gustaría un poco quemar el La magia del orden? 

Todas las fotos son de SHOKO DESIGN un estudio de diseño nórdico que cada día presenta proyectos más bonitos.