Algunas tendencias llegan poco a poco y se convierten en básicas en tiempo récord. Con las alfombras de fibras naturales ha pasado justo eso, ahora parece que siempre han estado aquí o que es súper normal tener una en el salón. 

¡Pues no! De hecho yo comencé a verlas hace como un año largo y me parecían un horror. Por un lado el color, lo siento pero no puedo con los tonos beiges y arena (me aburren), por otro lado la estética tan basta y me parecía que serían hasta incómodas de pisar.

Pero las cosas en decoración y moda casi siempre siguen el mismo proceso. Comienzan con un uy esto, pues no está mal, en algunas casas funciona… Locura total, adquisición del producto y foto directa a Instagram. 



Las alfombras de fibras naturales, junto con las lámparas del mismo estilo, han llegado para aportar un toque más acogedor al nórdico que se agradece. A veces era demasiado frío o monocolor. Las vemos en salones, terrazas y dormitorios, ¡en Pinterest hay plaga!

Aunque no tengo nada claro si acabará en mi salón, si creo que es una alternativa genial cuando tenemos el suelo un poco feo o para pisos de alquiler donde no podemos meternos en obras.

Las imágenes son de Pinterest y os dejo un post de mi querida Dr Livinghome donde explica muy bien los tipos de materiales :).

¿Os gustan las alfombras de fibras naturales? ¿Acabaréis con una en casa?