Sé que ahora está de moda planificar todo, ordenar y hacer armarios capsulas con 20 prendas que prometen vestirte todo el año. Lo siento, pero yo soy un desastre con patas. Mando a la niña al cole sin almuerzo, hago manualidades de la guarde a última hora y pierdo siempre las llaves. 
Si eres de las mías, Marie Kondo está genial pero es una utopía. Así que después de llevar conviviendo conmigo misma 34 años, me he dado cuenta que lo mejor es quererme aceptarme como soy. 
Esto no quiere decir que living la vida loca y que sea lo que tenga ser. Tengo algunos truquillos para organizar la semana y salir casi airosa. Os lo dice una persona que estuvo 4 días con las lentillas puestas, buscándolas por toda la casa. 
1. Menú semanal, los domingos me siento a planificar lo que vamos a comer esa semana. Es la mejor forma de saber qué hace falta y preparar la lista de la compra. 
Además como es domingo y estás tranquila (más o menos), puedes mirar alguna receta sencilla para salir de la cinta de lomo. Mi amiga @white_moka_party nos deja planing de menú semanal por si vais cortitas de ideas. 
2. Preparar las mochilas por la noche, aunque dé pereza mortal es la mejor solución. Más de una mañana con la legaña pegada, he dejado almuerzos sin guardar o he mandado a la peque sin bolsa de piscina. 
3. En la misma línea,  preparar la ropa del día siguiente. Yo aprovecho cuando les tengo metidos en la bañera para sacar el pijama y organizar la ropa de la mañana. Esto me ha evitado comprobar, a las 8 de la mañana, que no tengo el polo del uniforme limpio. 

4. Las cajas de madera son mi tabla de salvación. Juguetes, mantas y un sinfin de cosas que se guardan dentro para que todo parezca ordenado. Antes de irme a la cama, guardo todo lo que haya por medio, pongo bonitos los cojines y parece hasta un salón habitable. 
5. Me gusta cocinar, lo odio un poco cuando es por obligación, pero en general no se me da nada mal. En la cocina, el mejor truco para mantener el orden es simplificar al máximo los utensilios. 


A no ser que seas Martha Stewart con un molde de bizcochos y uno desmoldable es más que suficiente. Al igual que con un par de sartenes o controlar los tupper, que tienden a multiplicarse hasta el infinito. 
Una de las cosas que más paz interior me ha dado es liarme a tirar los mil vasos de plástico de promociones y (mierdas) varias guardaba para los peques. 
6. Llevar siempre en el coche una bolsita con una muda del canijo, toallitas y dos dodotis. Es la única forma de tener siempre un plan b, que con bebés si estás más de dos horas fuera de casa es básico. 
¿Os han gustado estas ideas? Si eres organizada, pues seguro que siempre llevas todo, no se te olvidan las cosas y esto no te vale para nada… pero si eres un poco desastre espero que alguna cosilla pueda salverte la vida. 
Todas las fotos son del blog Planete Deco que siempre tiene casas preciosas.