Sabéis que ante la votación cada cuatro años (teórica), hay una nueva corriente que promulga que cada euro de tu compra es lo que te otorga poder de decisión . Yo cada día lo creo más y te aseguro que el storytelling puede ser la diferenciación clave para tu marca.

Los consumidores conectan con historias y, luego, compran sus productos y servicios, pasando por alto factores como el precio. A no ser que seas Amazon y puedas tirar los precios muchísimo, tu relato dará el valor a tus productos que necesitas.

¡Mucho cuidad con mentir! No se trata de crear cuentos de superación, se trata de hacerte las preguntas correctas, para identificar lo especial que eres.

¿Yo por qué estoy aquí?

Qué decisiones te han llevado a emprender, hoy te has levantado pronto, has encendido el ordenador y te has puesto a trabajar, pero que te ha sentado aquí.

Desde pasiones que tenías desde niña y has recuperado, las ganas de una conciliación real tras ser mamá, cambios de vida bruscos o un despido que te lo puso fácil para emprender.

Haz una lista de todas las que se te ocurran, ya tienes las bases de tu relato.

¿Qué día cambió todo y tome decisiones importantes?

En storytelling se le conoce como el viaje del héroe. Está claro que habrá muchos factores y todo no ocurre en un solo día, pero si debes buscar un punto de inflexión.

El nacimiento de tu bebé, el día que te apuntaste a un curso o cuando te hartaste y supiste que habías llegado a un punto de no retorno.

Busca ese día, cuéntalo y, sobre todo, recuerda la sensación en el estómago, el miedo o la alegría de dar el paso.

¿Cuál es mi por qué?

Algunos gurús del marketing afirman que la gente no compra cosas, compra un por qué. Si te gusta el desarollo personal, aquí llegamos al tema del propósito.

A mi el concepto de llevar tu propósito a un emprendimiento, me parece discutible, conozco gente con trabajos que no le aportan mucho y luego son voluntarios, es decir, no siempre tu propósito tiene que ser el centro de tu emprendimiento.

Aclarado esto, aquí toca buscar y analizar porque te dedicas a lo que te dedicas. Por qué fabricas bolsos y no fotos o viceversa. Te aseguro que si lo identificas, ya tienes el 70% de tu storytelling.

No pienses en grandes motivos, ve a lo concreto y sé sincera sobre lo que más te gusta hacer y cómo tú ayudas a otras personas con eso. Desde echar una mano a gente que lo pasa mal si eres coach, hasta organizar las mejores fiestas o crear los ramos más bonitos para levantar el animo de la gente.

Crea uno o dos claim que resuman todo ello y sea recordables.

Cierro con el más complicado. Una vez que tengas todo sobre papel, sintetiza al máximo tu historia y tu por qué y conviértelos en tu mantra. Para ayudarte, te pongo algunos ejemplos que son sencillamente GENIALES, como ellas.

«Hecho en el campo con amor» Resumen perfecto de Lucia Be sobre sus inicios. Para mi la maestra del storytelling, con otras frases que siempre asociamos a ella como «La vida es una verbena»

«Jefa de tu vida» Empoderamiento en estado puro de la mano de Charuca.

Si te lanzas a contar tu historia o este post te ayuda un poco, me encantaría que me lo dijeras aquí o en redes sociales.