¿Por qué tendría yo que tener un plan de contenidos? ¡Fácil! Por qué es la única forma de no vivir atada a un móvil, a las alertas y a la sensación continua de no llegar a nada. Nunca puedes pensar que estar en Instagram es tener un negocio, así que si sabes que hay que tomar acción y recortar las horas que pasas en redes… ¡El plan de contenidos es tu mejor herramienta!

Tener un plan ajustado a tu tiempo y negocio, no significa entrar solo para vender o ser menos creativa. Significa que igual que tienes un Excell para tus números o albaranes para controlar el almacén, necesitas algo que te dé foco para saber de qué hablar, a quién hablar y qué mensaje será el que se ciña a tu marca.

¿Aún vas como pollo sin cabeza? Respira que te cuento cuatro beneficios de tejer tu plan con cabeza y coherencia.

CLARIDAD

Si tú no tienes claro lo que comunicas, lo que vendes o lo que transmites, a tu cliente solo le va a llegar ruido, confusión y pocas ganas de sacar la tarjeta de crédito. Sentarte a trazar un plan de contenidos y jerarquizar los temas de lo que vas a hablar, es el primer paso para dar coherencia y ser recordada.

Aunque puedes tener un calendario o planificar a papel, mi recomendación siempre es que sea en digital para poder mover todo con facilidad o consultar desde cualquier dispositivo sin liarte a mirar agendas, cuadernos o post it. Google Calendar es muy buena opción y yo utilizo NOTION.

FOCO

Las redes sociales están diseñadas para que pierdas tu foco, así que mucho cuidado con dejarte llevar. Cuántas veces has entrado en Instagram a hacer una consulta y una hora después estabas viendo la casa de María Pombo…

En este punto, atar un plan de contenido te hace entrar menos y tener más claro nuestro papel. Es altamente efectivo si somos propensas a decir sí a todos los directos, colaboraciones y nuevos planes que surjan. Si sé donde está mi foco, sé a qué decir que no.

POSICIONAMIENTO

El objetivo del marketing de contenidos y de un plan inteligente de contenidos es posicionar tu marca dentro de un micronicho y cómo referente de un problema. Un buen contenido atacará este problema desde distintos ámbitos, hablará de tu experiencia, de los puntos de dolor de tu cliente, de cómo será su transformación.

Es un ejercicio a largo plazo, pero una vez que lo consigues no hay marcha atrás. ¡Agárrate a un solo problema y no lo sueltes jamás!

LIBERTAD

Lo he dejado para el final, pero no es la menos importante, es la consecuencia de las tres anteriores. Si consigues atar tu plan de contenidos, tener un calendario y programar todo, habrá días de mierda, pero tendrás sensación de tener atado todo.

No es lo mismo trabajar hasta las 8 de la tarde y encima pensar que llevamos tres días sin decir ni hola, que saber que esa parte está cubierta. Por supuesto, te garantizo que trazar este plan te ahorra mucho tiempo y eso es sinónimo de libertad.