¿Cómo hacer balance del año? Seis puntos a analizar y mejorar en tu negocio

¿Cómo hacer balance del año? Seis puntos a analizar y mejorar en tu negocio

Diciembre es sinónimo de balance, de hacer listas de nuevos propósitos y de soñar con nuevos proyectos. Lo que muchas veces se ignora es que, para llegar a ese punto, antes tenemos que saber de dónde partimos. 

Preparando el taller de planificación del miércoles (aún estás a tiempo de venirte si compras mi libro), he analizado los seis puntos que deberías tener claros antes de lanzarte a nuevos proyectos y retos. Antes de que la locura del nuevo año te sorprenda, deberías tener claro de dónde partes y qué recursos tienes a tu favor. 

  1. Facturación, ¿cómo ha ido el año?

Sin lugar a dudas, el dato más importante es ver la facturación total del negocio. Conocer si has llegado a objetivos y cuánto dinero ha entrado por cada servicio o producto. 

Esta debe ser la base de todo el plan que armes para 2023, desde qué vas a publicar, qué temas vas a tratar, qué servicios vas a continuar ofreciendo y cuáles van a morir con este 2022. 

Aquí pueden entrar leyes universales como la de Pareto (quedarte y potenciar el servicio que más dinero aporta) o el sentido común. Ofreces algo que, cuando te piden presupuesto, resoplas y rezas por un “no”. 

  1. ¿Cómo vas con las redes?

Sin lugar a dudas, este año pasará a la historia como un auténtico desastre para las redes. Han bajado los alcances, los stories, hemos tenido que aprender a editar videos y, una parte importante de la gente que arrasaba hace diez años con fotos reguleras, está a punto de tirar la toalla. 

Aquí tienes que ver qué tal ha sido tu año, qué contenidos generan más tráfico, qué te funciona mejor para tener interacción y si vas a continuar con las mismas redes, simplificarás tus canales o vas a diversificar. 

  1. El canal propio, el bote salvavidas de tu comunicación 

Con el desastre de las redes, han llegado otra vez las voces que hablan de podcast, blog, vídeos y email marketing. No es novedad, pero una vez más el contenido vuelve a ser el rey y tu apuesta más segura. 

Aquí, lo primero es analizar si ya tienes canal propio; en caso contrario, esto debería convertirse en tu obsesión en los próximos doce meses. 

Si ya cuentas con él, analiza qué entradas han funcionado mejor, qué temas generan más clientes o qué mejoras puedes llevar a cabo para conectar con más audiencia. 

  1. La famosa escalera de servicios

Siempre genera dudas y mil preguntas. No podemos crear un negocio rentable con servicios sueltos y poco estructurados. Todo debe estar pensado como un todo en una escalera de valor, por la que nuestro cliente pueda ir subiendo peldaño a peldaño. 

Aunque cuesta mucho hacerla, debemos pensar en ella como un organismo vivo. Ahora es el momento para tomarte un rato de paz y pensar si todo sigue igual, si quieres cambios, si todo continúa teniendo un guion… 

  1. ¿Cómo tienes la casa?

En las asesorías, me encuentro con un montón de emprendedoras que me cuentan que no tienen web o que la hicieron hace 5 años y les da hasta vergüenza compartirla. ¿Te imaginas abriendo un negocio a pie de calle y teniéndolo de pena?

La página web es una gran inversión, debemos mimarla y ser conscientes de que todos los años hay que mejorar algunos aspectos básicos como SEO, usabilidad, ver si hay que crear nuevas páginas, actualizar fotos… 

  1. ¿Soy feliz en mi trabajo o me quejo muchísimo?

El punto más importante. Al emprender, solemos tener un subidón increíble y todo nos parece bien, da igual si casi no dormimos, trabajamos los domingos por la mañana o vivimos pegadas a Instagram. 

Esa euforia inicial suele ir remitiendo tras los primeros años. No es culpa tuya ni tampoco suya, es la monotonía, un punto muerto en el que alcanzas velocidad de crucero y no te apetece una mierda madrugar el sábado. 

Analiza en qué punto estás, si estás trabajando las horas que quieres o el descontrol te tiene absorbida. Uno de los mejores retos es sentarte a establecer tus límites en el trabajo y crear sistemas para hacer todo más eficiente. 
Analiza estos seis puntos, cuéntame la verdad y no pienses que dentro de unos meses todo cambiará (si no tomas decisiones, nada cambia). Si quieres poner foco conmigo y ver cómo aplicar un plan a este punto de inicio… ¡Te espero el miércoles a las 10 en mi taller! Solo tienes que comprar mi libro ¿Atrapada en tus redes?

MITOS Y MIEDOS AL CREAR CONTENIDO, ¿TE SUENAN?

MITOS Y MIEDOS AL CREAR CONTENIDO, ¿TE SUENAN?

El marketing de contenidos y la planificación no son sencillos porque requieren tu tiempo, un espacio de tranquilidad, ordenar tus semanas y pensar con un poquito de calma.

Quizá por eso sea más fácil gritar que no te da la vida y hacer stories mientras corres por la calle y te castigas por llevar con el blog parado desde antes de la pandemia.

Tener un plan de contenidos sólido requiere sacar la cabeza del día a día, pararte a pensar y decidir hacia dónde vas con tu negocio. ¿Asusta? Te cuento los mitos y excusas que te pones para no pasar esta barrera y comunicar mejor y con más seguridad…

¡Ya nadie lee!

Sin lugar a dudas, mi excusa favorita a la hora de embarcarnos en un blog o la escritura de una newsletter semanal. La gente lee, consume libros, blogs, newsletter… y no solo lo lee, sino que se fideliza gracias a los textos.

Si necesita resolver una duda o saber más sobre un tema que le interesa, va a leerte y buscarte. Olvídate de creer que sabes lo que hace el planeta tierra entero.

A mí es que no me da la vida

La excusa que vale para todo, cualquier persona la puede decir y queda disculpado de todo. En mi libro te muestro cómo crear el contenido, planificar y programarlo en dos horas a la semana. ¿Me vas a decir que pasas menos de dos horas a la semana viendo stories?

De nuevo, queda patente nuestro miedo a parar y frenar. Si vamos improvisando sobre la marcha parece que nada deja poso, pero qué pasa si paramos, miramos qué nos están pidiendo, pensamos el tema, buscamos información…

En mi sector, hay demasiada gente hablando de lo mismo

Precisamente, en los sectores más saturados es donde un buen marketing de contenidos marca la diferencia. Por un lado, tu voz te va a diferenciar del resto. No le des mil vueltas a tu tono de marca, escribe y habla sin miedo, ahí es donde conectarás con tus clientes.

Por otro lado, la creación de contenido es el único camino al posicionamiento de marca. Gracias a él, muestras lo que sabes, descubres nuevos puntos para enfocar los temas y aprendes al buscar información para tu blog o podcast.

¿Qué excusa te estás poniendo tú? Si quieres parar de verdad y poner orden en tu 2023, compra hoy mi libro y te espero en mi webinar del 30 de noviembre, a las 10:00 de la mañana, vía Zoom.

¿Cómo crear contenido perdurable? 4 claves concretas

¿Cómo crear contenido perdurable? 4 claves concretas

¡Un momento! ¿Que también hay que crear contenido perdurable? Definimos así todo lo que creamos para nuestro negocio y está pensado para perdurar en el tiempo. Los ejemplos más sencillos son las entradas de blog, los lead magnet o los capítulos de podcast.

Ese contenido que SIEMPRE debe estar en nuestra página web y que podemos reutilizar de forma constante en nuestra comunicación. Si estás harta de crear contenido sin parar para las redes, te voy a dar cuatro claves que tienes que conocer para lanzarte al mundo del contenido más rentable.


Tu contenido debe estar marcado por tus objetivos

¿Qué propósito cumple tu contenido? Mucho cuidado con crear sin objetivo o sin tener claro qué papel cubre la creación de nuevos posts, podcasts, etc. Tu contenido perdurable tiene que tener un objetivo, que puede ser dar a conocer tus servicios, posicionarte en tu sector o resolver las dudas más frecuentes de tus clientes.

Todo empieza en el contenido de valor

El contenido perdurable siempre es el arranque de tu plan de contenidos y la pieza más importante. Ese contenido debe estar en tu página web y, desde allí, lo promocionas en email, en redes o en cualquier medio que se te ocurra.



No te conformes, saca tu lado más creativo

El contenido perdurable debe ser de calidad… ¿Esto qué quiere decir? Es un contenido más cuidado, creado con mimo y que va a ser utilizable a lo largo del tiempo. Obtén estudios sobre el tema, comparte bibliografía y da lo mejor de ti; luego, puedes ir promocionándolo cada cierto tiempo, y piensa que el SEO juega a tu favor.



Truco final para no quedarte sin temas

¿No se te ocurre nada? Es uno de los grandes problemas a la hora de empezar a crear contenido, de hecho es lo más trabajado en mi membresía plan de contenidos. Un recurso sencillo es crear tres grandes temas que tienes que trabajar en tu empresa y, luego, ir haciendo pequeñas tormentas de ideas de cada tema para que vayan surgiendo nuevas ideas, problemas y enfoques a ese tema central.

3 estrategias para no sentirte atrapada en tus redes

3 estrategias para no sentirte atrapada en tus redes

Falta de tiempo constante, cerrar el ordenador después de 8 horas con la sensación de tener todo por hacer y una atención que va menguando día tras día. ¿Quieres estrategias para no sentirte atrapada en tus redes?

Las redes son esenciales, un potente escaparate para nuestro negocio y el canal más rápido para llegar a tus clientes, pero ¿qué pasa cuando se convierten en piscinas infinitas?

Hace poco, leía en el libro “Make time” (escrito por los programadores de San Francisco que han trabajado en Youtube) que las piscinas infinitas son aquellas apps que nos roban la atención y siempre se están actualizando para que tu cerebro tenga claro que hay algo nuevo que se está perdiendo. ¿Te suena de algo? Desde los periódicos, el email o las redes sociales, todo está diseñado para que tu móvil viva en la palma de tu mano.

Si te sientes agobiada con las redes y no estás obteniendo resultados, solo falta de atención, te dejo tres estrategias y un cuestionario para descargar el primer capítulo del libro ¿Atrapada en tus redes?, un método pensado para no volver a caer en ellas y trabajar mejor.

Una prioridad diaria y las redes, con horarios

Si eres de las que te encanta decir que vas derrapando por la vida, que no llegas a nada y que siempre tienes mil cosas que hacer, toca sentarte y aprender a priorizar.

Todos los días debe haber una tarea clave que marque tu parte más importante de la jornada laboral. Preparar y tener una reunión, avanzar con tu lead magnet o dejar programadas las redes de la semana siguiente. Esa tarea no solo debe estar marcada en agenda, sino que debes guardar un par de horas al día para hacerla. En esas horas, no habrá interrupciones y el móvil, bien alejado del escritorio.

Móvil limpio, adiós a las notificaciones, los emails de trabajo…

Lo de quitar las notificaciones de las redes sociales lo digo como un millón de veces al día. Pero cuidado, los periódicos o la bandeja de entrada del email con notificación tienen el mismo peligro, por no hablar del WhatsApp.

En este caso, adiós al email en el móvil; como mucho, deja solo el personal y que nunca te notifiquen nuevos correos. De verdad que vivir menos conectado te hace más feliz, no menos productiva.

Planifica el contenido y programa todo, nunca mires el móvil nada más levantarte

La regla más sencilla de productividad es no mirar el móvil ni el correo nada más abrir el ojo. Lo ideal es, antes de apagar el ordenador, dejar tu prioridad clara para el día siguiente.

Así puedes ponerte en marcha con un café rico y esa tarea definida. Si entras en el email o en redes, lo único que harás será perder tiempo, empezar a contestar correos o saltar a otras tareas.

Si estás decidida a trabajar mejor, tener una relación más sana con las redes y generar contenido para atraer a tus clientes sin mirar el móvil cada 10 minutos, descarga el primer capítulo de ¿Atrapada en tus redes?

4 formas de simplificar tu contenido

4 formas de simplificar tu contenido

Creo que, después de tres años formándome, trabajando a diario y con muchas horas de asesoría, he dado con la clave… ¡No se trata de trabajar más, meter más redes o saltar a nuevas plataformas! Todo es más sencillo: SIMPLIFICAR. 

Tu meta en la vida y en el negocio debería ser simplificar todas las tareas, los procesos y las rutinas. Nunca pienses que, cuando crezcas, factures más o tengas mejores clientes, será todo mucho más sencillo. Si no simplificas ahora, nada de esto se hará realidad.

Si quieres tener más tiempo, notar todo bajo control y experimentar paz mental, toma nota de estas cuatro formas de simplificar. La respuesta nunca es hacer más, es buscar la fórmula para hacerlo mejor. 

  1. El foco en una única red, ¿dónde está tu comunidad y qué necesitas?

La primera pregunta a la hora de crear una estrategia de redes sociales es saber dónde está tu público objetivo y qué esperas que le aporte esa red al negocio. Te doy algunas pistas para que simplifiques y pongas tu foco en una sola red. Cuidado, nunca pierdas de vista que solo las necesitas para que la gente te conozca, vaya a tu web y entre en tu embudo. 

  1. Un reto al trimestre

Aquí he caído una y otra vez; de hecho, imagino que seguiré cayendo en este error todos los años: querer hacer mil cosas, estar en todos los charcos y no dejar pasar ninguna oportunidad es la receta perfecta para el desastre. 

Aunque quieras lanzar un nuevo curso, mejorar los procesos de tu empresa, abrir un podcast y meterte en los reels… Elige solo un proyecto al trimestre y dedícale horas todas las semanas, no hay otra forma de crecer. Seguro que tu abuela ya te decía lo de “mejor poco y bien que mucho y mal”. 

  1. Plantillas para todo

Plantillas como forma de vivir y de simplificar todo. Tener todo atado y pensado con anterioridad es la receta del éxito para ser más productiva. 

  • Plantillas para redes sociales: olvídate de entrar en Canva todos los días y pasar dos horas mirando novedades. Yo tengo las plantillas de Paula Cano, que puedes descargar y utilizar para todo aunque no tengas ni idea de diseño.
  • Plantillas para contestar en redes. Si tienes preguntas recurrentes o quieres dar la bienvenida a tus nuevos seguidores, crea una respuesta automática. Esto también lo aplico al email.
  • Plantillas en Active Campaign para el newsletter de todos los lunes. 
  1. Recicla mucho

Si eres experta en tu tema y tienes un posicionamiento claro, seguro que llevas, al menos, dos años hablando de tu tema, creando contenidos, leyendo libros… A la hora de plantear el calendario de contenido, recicla sin miedo. 

No solo no vas a ser percibida como una pesada, sino que la coherencia en el tema te dará un mejor posicionamiento.

Planificación para hacerte feliz

Planificación para hacerte feliz

¿Crees en las fórmulas mágicas? No hay un método para ganar más dinero que le sirva a todo el mundo, ni un paso a paso para ser feliz. Sin embargo, sí creo que hay una herramienta apta para todo el mundo y que siempre potencia todo lo que haces… ¡La planificación!

Desde saber qué vas a cenar por la noche, qué tienes que comprar o cuándo vas a crear tu contenido, trabajar con planificación no significa convertirte en un robot o que todo sea rígido, es mucho más potente…

¡Significa trabajar mejor, en menos tiempo y con mayor paz mental!

Da igual cuál sea tu negocio, la estructura o si aún no tienes equipo, planificarse correctamente es la llave del éxito. A continuación, te comparto una herramienta que seguro que usaste mucho en tu adolescencia y que sigue en vigor.

La vuelta al cole, ¿tienes un horario semanal?

Seguro que recuerdas el horario del instituto o el colegio pegado en el corcho de tu pared. Un DIN A4 que te marcaba qué ibas a hacer en el día, qué libros meter en la mochila o en qué orden estudiar… ¿Por qué lo has abandonado?

Pocas cosas hay menos productivas que encender el ordenador por la mañana sin tener ni idea de qué te toca hacer. Aquí es cuando la mente pierde el foco y empiezas a coger el móvil, contestar emails o pensar si queda leche en la nevera.

Gracias al horario, no solo vas a tener claro qué toca cada día, sino que repartirás mejor tus tareas, serás más consciente del tiempo disponible y podrás trabajar mejor en bloques de tiempo.

3 pasos para construir tu horario semanal

En primer lugar, coge un folio en blanco y divídelo en dos columnas. Por un lado, vas a apuntar todas las tareas recurrentes de tu negocio, desde facturas, crear contenido para redes, mandar newsletters, atender emails…

Por otro lado, en otra columna, pon los proyectos o retos que te gustaría arrancar en los próximos meses (si se te ocurren más de tres, prioriza). Aquí entraría desde renovar la web, contratar a alguien o lanzar un podcast.

Con ambos listados, baja un calendario escolar (yo lo saco de CANVA) y marca tus tiempos. ¿Cuántas horas trabajas cada día? ¡Sé realista! Después, divide esa estructura en bloques de 90 minutos o dos horas máximo.

Ahora, ya solo tienes que ir poniendo las tareas recurrentes en esos bloques y dejarte huecos para la creación.

Si pones esta técnica en marcha, cuéntame qué tal, si te ha sorprendido la cantidad de tareas recurrentes que tienes o si trabajas menos horas de las que pensabas.