Si hay una pareja perfecta en el marketing, esa es la formada por copywriter y SEO. Dos patas centrales del marketing de contenidos, que si bailan juntas pueden posicionar tu blog y tus artículos en tiempo récord. Si estás invirtiendo tiempo en redactar tu blog o en crear nuevos artículos, debes adquirir nociones básicas de SEO y copy para alcanzar las ansiadas primeras posiciones de Google.

No se trata de empezar a escribir desde cero todos tus artículos, si no de echar un vistazo a tu contenido y ver cómo puedes ir optimizándolo poco a poco. Para ello el primer paso es crear un excell o un documento donde se reflejen todos los artículos (es un coñazo pero da una claridad increíble). Agrupa temáticas, señala qué post hay que actualizar o en qué temas hay margen para profundizar más.

Una vez hecho esto para reciclarlos o empezar de cero, hay que tener en cuénta algunas máximas de SEO que te cuento a continuación.

Antes de arrancar, ¿qué quiero posicionar?

Antes de buscar un título, pensar en cómo estructurar o buscar información, deberíamos tener muy claro que palabra SEO vamos a perseguir. Lógicamente, esta tiene que estar vinculada a tu negocio y área donde te quieres situarte como experta.

Una vez definido el nicho ten en cuenta que tu palabra SEO debe ser concreta (es más fácil posicionarte) y cometas el error de caer en la “canibalización de términos”, que ocurre cuando intentas posicionar en las mismas palabras y tus artículos empiezan a competir entre ellos.

¿Un ejemplo? Piensa que tienes un restaurante y haces tortilla de patatas, en este caso en lugar de buscar posicionar el plato (es demasiado genérico) puedes jugar con “Pasos para hacer tortillas de patatas”, “Cómo es la tortilla de patata perfecta”, “Ingredientes para la tortilla de patata”…

Títulos, un buen copy sabe de SEO

Los titulares son esenciales, es nuestra llamada de atención y lo primero que verá Google al entrar en nuestra web. Mucho cuidado con hacerlos largos (nunca más de 70 carácteres), poco concretos o con metáforas.
El título debe ser conciso y funciona mejor si responde una pregunta concreta o es una enumeración.

A nivel de SEO intenta que las palabras claves estén lo más a la izquierda posible. Al mismo tiempo, luego en el Slug (el enlace que se genera automáticamente) quita los artículos, preposiciones y déjalo lo más corto posible sin perder sentido.

Enlaces internos y externos en el blog

Una vez que arrancas a escribir tienes que tener en cuenta que el texto siempre debe tener más de 300 palabras y una buena legibilidad (por supuesto sin faltas de ortografía). Pon ladillos o divide el texto en secciones, con el fin de no cansar la vista y facilitar la lectura en pantalla.

En el cuerpo del texto entran en juego los enlaces internos (los que se dirigen a tu página web o a artículos anteriores) como los externos a artículos de referencia o estudios que cites en tu post. El equilibrio aquí es básico, con dos o tres enlaces internos es más que suficiente y uno externo.

Dos últimos apuntes serían tener muy claro que Google penaliza los típicos pincha aquí o más información, los anchor (las palabras que te llevan al link) deben ser orgánicas y estar introducidas en el texto sin estas coletillas. Al mismo tiempo, utiliza tus palabras SEO para etiquetar las imágenes.

¿Cumples todos los requisitos en tus textos? Si necesitas ayuda será un placer echarte una mano y si te ha gustado el contenido… ¡Comparte! 😉

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