Justa esa pregunta me la hice en enero del año pasado… ¿Por qué iba a escribir un libro? La primera respuesta fue la ilusión, tener un libro en papel en mi estantería con mi nombre… ¡Sin lugar a dudas, uno de los grandes sueños de mi vida!

Después las ganas de ayudar, de explicar mejor lo que hago en cada asesoría y una emoción de estómago, de esas que cuando entran la decisión está tomada. Así me embarqué en el proyecto de mentoría con Guiomar de Culbuks a principios de año.

Escribir la base y crear los cimientos de la idea

Además de la compañía maravillosa de seis mujeres de las que espero ver sus libros muy pronto publicados, el mejor consejo fue este… Empezar por la estructura y sentar la base de todo el relato con un buen índice. Así luego tendrás que ir escribiendo textos más cortos y el pánico a la hoja en blanco se diluye.

Cada caso será un mundo, pero a mí lo que más me costó fue arrancar, el prólogo en concreto se me hizo un mundo. Pero una vez que el resto del libro estaba aterrizado todo era mucho más sencillo. Aunque esta forma de escribir termina con el mito del escritor frente a un folio en blanco dando vida a cada línea, te ayuda a entender cómo para escribir y comunicar, lo primero es tener las ideas muy claras.

Escribir un libro… ¿Cómo público?

Hace unas semanas Sol Aguirre, de Las claves de Sol, se marcó un directo hablando de cómo publicar el libro y de las diferentes formas que tienes a tu alcance si quieres meterte en este jaleo.

Aunque he invitado a Guiomar de CUlbuks a que nos lo explique en un directo en Instagram, este miércoles, las diferentes tipologías, quiero dejarlas aquí por escrito de forma muy general.

Publicar con una gran editorial… Es lo que todos tenemos en mente, una gran editorial te llama, pone un cheque sobre la mesa y tú enciendes tu ordenador. En esta modalidad, la ventaja es que te pagan por adelantado, cuentas con el respaldo de una editorial grande que te respalda y que, en principio, te ayudará a vender el libro.

La desventaja es que tenemos que ser muy conocidas o haber escrito otros títulos para que llamen a tu puerta. El problema es que aquí pierdes los derechos sobre el libro, es decir, la obra deja de pertenecerte y cobras un margen muy pequeño sobre la venta de cada ejemplar.

Autopublicación, lo que siempre se ha conocido como un Juan Palomo. Aquí tú escribes la obra, la editas, creas diseño, portada y la mandas a imprenta. A mí a no ser que hayas trabajado en el sector o tengas mucho tiempo creo que es mejor delegar que meternos en este jardín.

El formato híbrido que te ofrecen editoriales como Culbuks. Aquí de su mano redactas el libro y, luego, sin perder los derechos de autor en ningún momento, ellos se encargan de todo.

Corrigen los textos, los maquetan, diseñan portada, te orientan, correcciones, impuestos y una pila de tareas que delegas en ellos. Luego te ayudan a vender en sus plataformas y eres libre de promocionar o vender tu el libro con un margen de beneficios muy alto.

Ojalá el libro ¿Atrapada en tus redes?, que se publica el 19 de noviembre, sea el primero de muchos. Aunque vengan otros creo que el formato híbrido es el mejor, a no ser que seas un best seller o muy conocido. Aquí tienes el respaldo de profesionales, gente que te orienta y tú tienes el control de todo.



¿Te imaginas escribiendo tu libro? ¿Está dentro de tu lista de sueños?