Entras en Instagram y has bajado 8 seguidores. El último reel lo han visto 155 personas. Solo hay un comentario, el de tu madre, aplaudiendo.
En esta tesitura muchas emprendedoras —yo he caído— van directas al botón de promocionar. Tampoco estás loca: metes 50 euros en la última publicación y esperas que se obre el milagro. Lo único que ocurre en tu negocio y en tu agenda es que tienes 50 euros menos.
Por qué la publicidad en Instagram sin estrategia no funciona
Esto no significa que la publicidad no funcione. Significa que necesita una estrategia detrás.
Posicionamiento antes que publicidad: la pregunta que tienes que hacerte
Antes de invertir o de pensar en grupos de anuncios, la pregunta es más simple: ¿qué vas a vender y a quién? Bajar a tu posicionamiento, analizar a qué grupos te diriges, qué mensajes generan más conversación, y solo entonces decidir qué vas a vender.
Vender en redes no significa replicar tus servicios físicos. Aquí tienes que explorar cómo es tu cartera de servicios online. ¿Sesiones uno a uno? ¿Un paquete de 5 sesiones con una metodología detrás? ¿Talleres online o consultas por Zoom para no tener que estar presencialmente todos los días?
El abanico es enorme, pero tienes que tener claro qué vas a vender y a quién antes de lanzarte a la publicidad.
3 bloques que debes dominar antes de darle al botón de anunciar
1. Posicionamiento y un perfil trabajado. Si alguien ve un anuncio y aterriza en tu perfil, tiene que tener claro lo que haces, cómo lo haces y qué puede comprarte. Tú no necesitas seguidores, necesitas clientes. No caigas en la trampa de pensar que un gran anuncio basta sin nada detrás.
2. Email marketing funcionando. Es imprescindible, porque la venta directa en publicidad es complicada — mucho más si el ticket es medio o alto. Necesitas que antes confíen en ti, te conozcan y sepan cómo trabajas.
3. Tener claro el objetivo: vender, fidelizar o ganar visibilidad. El gran error es meter 200 euros un mes solo para vender. En redes las relaciones son a largo plazo, y una inversión puntual en publicidad no te va a salvar un mes malo. Estos son los dos escenarios más habituales:
— Si tienes poca presencia en redes, empieza por visibilidad. La estrategia se enfoca en ganar autoridad: compartir testimonios o historias de clientas y presentar tu método. ¿Qué pasa si alguien decide trabajar contigo? ¿Cuál es la promesa por seguirte?
— Si tu cuenta ya tiene cierto peso pero dependes todo el rato de Instagram, empieza por fidelizar. Piensa un lead magnet que atraiga al cliente perfecto a tu lista, y en los emails ve ganando confianza hasta que se decidan a comprar o a dar el paso de conocerte en persona.
Todo esto —posicionamiento, cartera de servicios online, objetivo claro antes de invertir— es exactamente el trabajo que hacemos en la mentoría ON+OFF: partimos de un diagnóstico real de tu marca, definimos tu cliente ideal y construimos una estrategia con calendario y plan de acción, para que cuando decidas invertir en publicidad, no vayas a ciegas.
Si te has visto reflejada en la anécdota de los 50 euros, aquí puedes ver cómo trabajamos juntas en la mentoría ON+OFF.


