Empecé en redes en 2007, en ese momento, se llevaban los chats y algunas mujeres empezaron a crear hilos de conversación muy largos para aclarar dudas, mostrar sus casas o mostrar recetas. El siguiente paso fueron los blogs, algunas llegaron a la publicación diaria y cuando las redes estallaron muchas ya contaban con comunidades muy sólidas.
Estas historias son las que todas conocemos y admiramos, menganita tuvo un blog y luego se abrió una cuenta en Instagram y ahora tiene un negocio con presencia en 3 países. Esperar que esa historia se repita y pensar que con un solo producto vamos a lograr ese salto, lo siento, pero es falso.