El viernes pasado, después de comer saque una hora y media para sentarme en el sofá y ver el documental completo de “El dilema de las redes sociales”. Admito que me quede frita y lo volví a ver el domingo un ratito, para poder escribir el blog.

Dando por hecho que sabéis que no soy experta en seguridad, que no monto bombas en el salón así que el tema del espionaje me da un poco igual y que vivo de las redes sociales… Analizo algunos puntos siendo lo más honesta posible.

  1. Las redes nos manipulan… La publicidad, la tele hace cuarenta años e imagino que la radio hace un siglo. Los medios de comunicación siempre han cargado con esa fama. Es verdad, que ahora estamos ante un modelo mucho más intrusivo donde tú, voluntariamente, lo dejas entrar en cada ámbito de tu vida.

    Quizá es el momento de sentarte con un papel, ver para lo que usas las redes sociales y recortar su uso donde tú no estés cómodo.
  2. En 2017 el dueño de la compañía Netflix publicó que su gran enemigo es el sueño. Por supuesto, en todo el documental nadie sale hablando que trabajo en Netflix y está aterrorizado, porque han conseguido que la gente vea capítulos seguidos de cualquier serie y pierda calidad de vida.
  3. Hablan de cómo las redes sociales están terminando con nuestras conversaciones y comidas en familia. De nuevo, creo que es un poco cínico echar la culpa a los programadores de California. Si en la hora de tu comida tienes el móvil más cerca que la servilleta, ¿por qué es?.

    La solución está en tu mano, nadie tiene que venir a poner leyes. Es tan sencillo como tener el móvil fuera de la cocina o del comedor. Toca hacernos responsables y cuando creamos que tenemos un comportamiento inadecuado corregirlo. Por ejemplo, manteniendo el móvil en el bolso al llegar a casa o poniendo horarios.

  4. El tema de la educación de los niños es lo más preocupante. En mi caso mis niños son peques y, por supuesto, que a veces les dejo el móvil para comer tranquila en un restaurante o durante el confinamiento aumente el tiempo de pantallas.

    Mi objetivo es que jamás me vean que en lugar de estar con ellos estoy atendiendo una pantalla, a veces incluso me lo han llegado a decir ellos y creo que es un ejemplo horrible.

Las redes sociales en nuestra jornada de trabajo

Todo lo anterior, sobra decir que es mi opinión personal, pero ahora tocan algunos consejos para ser más productiva durante tu jornada de trabajo y no echar la culpa a Instagram de tu perdida de horas 😉

  1. Adiós a las notificaciones, sin excusas. Ni correo, ni redes sociales, ni WhatsApp si quieres ser la que controla tu tiempo, tu decides cuando coger el móvil y echar un vistazo a todo.

    Si trabajas con redes sociales, como es mi caso, ponte horarios. Por ejemplo yo miro todo a primera hora y antes de irme a comer. Así contesto rápido, tanto mi cuenta como la de mis clientes, pero no estoy 24 horas pegada a una pantalla.
  2. Elige bloques de tiempo para gestionar de forma más eficaz el correo electrónico. Usa si quieres una franja horaria de tu jornada para ver todos los email, contestar lo urgente y archivar lo que quieras ver pero no tengas tiempo.

    En el email es esencial que te marques un tiempo, por ejemplo 30 minutos y lo cierras. De nuevo, tú eres la responsable de hasta donde les dejas entrar.
  3. Nunca me cansaré de repetir este concepto una y mil veces, planifica tus redes sociales. Dedica tres horas a la semana para escribir textos, buscar las fotos y redactar tu blog. Fuera de ese tiempo, todo lo que uses el móvil es ocio.
  4. Por último, analiza si pasa algo por contestar un WhatsApp 4 horas después. Seguramente, nadie jamás te lo va a echar en cara es una percepción tuya de que no estás haciendo el suficiente caso o no eres todo lo rápida que se espera.

Como siempre estoy deseando conocer tu opinión, ¿cómo controlas las redes? ¿estás deseando ver el documental? ¡Muchas gracias por pasarte!

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