Tu año en 12 semanas, ¡plan práctico!

tu año en doce semanas

Recuerdo perfectamente la primera vez que escuche el concepto de «Tu año en doce semanas». Era otoño de 2019 y estaba en el primer evento que organizamos de Lidera-te en Madrid, en concreto, fue el desayuno con Diana Zuluaga.

Ella en la charla nos dio algunas claves para emprender con éxito, empezar a delegar y sobre todo cambiar nuestra mentalidad si queríamos pasar de trabajadoras por cuenta ajena a emprendedoras o empresarias.

Entre los consejos qué nos ofreció, siempre generosa, estaba la pauta de organizar tu año en doce semanas. Realmente, nos aconsejó el libro: «Tu año en doce semanas«. Desde mi punto de vista, un método básico para tener una planificación anual que incluya fechas límites realistas, evitar la procrastinación y te da la posibilidad de hacer cuatro grandes cambios en tu empresa. Si eres de las que tienes un millón de ideas siempre en la cabeza, este método está ajustado a tu negocio.

Basta de ya de ponernos a planificar un día y que luego todo quede en papel mojado porque has sido poco concisa, no has planteado bien los objetivos o te frustra no llevar a cabo el millón de tareas pendientes que tienes en tu negocio.

No hace falta que esperes a enero o a septiembre, el plan de tu año en 12 semanas se puede ejecutar en cualquier momento. Si te atreves, el lunes que viene puede ser el primer día de tus 12 semanas.

¿Cómo debe ser el reto que te propongas?

La ventaja de esa metodología es que puedes ponerte 4 retos en un año, sin procrastinar o dilatar los plazos. Por ejemplo, si ahora te sientas a pensar en 2024, lo normal es que al ver tanto tiempo por delante lo vayas dejando pasar.

Los retos deben ser concretos y tangibles, no vale decir yo quiero vender más, si no cuanto más quieres vender en porcentaje y ponerte fechas para ir cumpliendo cada paso.

A este tipo de objetivos se les llama SMART, que son las siglas que hablan un objetivo específico, medible, alcanzable y realista. Aquí no vale con decir visibilidad, entrar en Pinterest o lanzar newsletter. Tiene que ser algo que podamos ver dentro de 12 semanas si lo hemos ejecutado o no. De hecho, este es el método que marcamos en ESCUELA DE CEOS y hacemos seguimiento mensual.

Lo ideal sería que hicieras una frase muy concreta de tu objetivo y lo pongas en tu pared. Por ejemplo: quiero potenciar mi lista de mailmarketing, para lo que voy a lanzar un ebook gratis y mi meta es llegar a 300 nuevos suscriptores antes de 12 semanas.

¿Otro ejemplo? No es lo mismo decir quiero más visibilidad que fijar un reels semanal hablando de tus servicios en Instagram y una inversión de 100 euros al mes en la plataforma.

Tu primer reto en 4 pasos

Lo normal al plantear algo es que vemos el conjunto completo y nos abruma, pero si ese fin lo divides en 4 verás como el objetivo se hace mucho más pequeño. El propósito es bajar ese objetivo anual (conocida como palabra faro) a 4 hitos importantes que van a cambiar tu empresa y te van a acercar a ese objetivo general.

Luego coge ese primer objetivo y bájalo a 4 pasos necesarios para alcanzarlo. No es lo mismo pensar en sacar un podcast que buscar solo el nombre, si haces las tareas más concretas no te va a dar pereza ponerlo en marcha. Así también vamos marcando fechas para ser más productiva y tener todo atado al finalizar las 12 semanas.

Te cuento el plan práctico para que ese objetivo se baje a objetivos SMART y puedas ver con claridad si estás ejecutando bien o necesitas impulsar algunos pasos.

Paso 1: Busca esa palabra foco y fíjate un objetivo grande, ese que deberías desarrollar a lo largo de un año. Es imprescindible que te ilusione, te rete y sea medible.

Paso 2: Coge ese gran objetivo y bájalo a cuatro pasos previos que te ayudarán a llegar a esa meta. Aquí si hay que ser concreta en fechas límites y en números. Reflexiona qué cuatro cosas tienen que pasar en tu empresa para llegar a esa meta. Baja cada paso a 12 semanas.

Paso 3: Ahora olvídate del resto y pon todo tu foco en el primer paso y bloquea algunos días en tu agenda para ejecutar el plan. Cuanto más bajes a detalle más fácil será desarrollarlo y saber si vamos por el buen camino.

Paso 4: Pasadas las 12 semanas también hay que evaluar si lo hemos conseguido, qué meta es la siguiente y qué puntos de mejora necesitas de cara a las próximas doce semanas.

¿Me cuentas tu primer reto? ¡Planifícate y cuéntame qué vas a hacer en tus próximas doce semanas!

**Si tienes curiosidad por el libro, no está traducido, pero hay un podcast donde se explica todo muy bien.

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