Los veranos en mi casa estaban marcados por los 40 grados de Madrid sin aire acondicionado y Dirty Dancing. En el pasillo intentaba que mi hermana volará y la frase, no permitiré que nadie te arrincone, era el amor en mayúsculas. Un inciso, probad a ver la peli con la conciencia feminista de hoy en día, pelitos como escarpias.
Sin lugar a dudas, en el cerebro de una niña de 10 años Patrick Swayze con camiseta negra ajustada era una fábula. ¿Y si esas expectativas locas son las mismas que hemos puesto en redes sociales?