Siempre, en cualquier plan de empresa o de marketing, se arranca buscando ese cliente ideal, esa persona anónima que nos tiene que comprar, buscar, dar a me gusta e interactuar con la marca.
Aunque es algo central y uno de los primeros pasos que nos recomiendan dar, siempre es un error continuo. En el libro, doy algunas pautas para definirlo y tenerlo siempre en el centro de tu estrategia, pero, a grandes rasgos, el error siempre es el mismo: somos muy generalistas.